> Museo de la Diáspora Rusa«Casa Blanca»Музей Русской Диаспоры «Белый Дом»: Semikin Nina

BIENVENIDOS a nuestra Casa-Museo en la Colonia Rusa San Javier (Uruguay)
Monumento Histórico Nacional desde el año 2011.

ДОБРО ПОЖАЛОВАТЬ в наш Дом-Музей в русской Колонии Сан-Хавьере (Уругвай)
Национальный Исторический Памятник из 2011 года.



Premiado por: Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay | Embajada de la Federación de Rusia en Uruguay.
Declarado de Interés por: Junta Departamental de Río Negro | Ministerio de Turismo y Deportes.


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viernes, 16 de agosto de 2024

Escrito presentado con asistencia letrada a Fiscalía Departamental de Fray Bentos el 8/9/2023

Escrito presentado con asistencia letrada a Fiscalía Departamental de Fray Bentos donde accedo voluntariamente a lo que me solicitó el Sr. Fiscal Dr. Hugo Villanueva en la única audiencia del 14/6/2023.

Agregado a carpeta investigativa del Fiscal Dr. Hugo Villanueva (Fiscalía Departamental de Fray Bentos) el 8/9/2023.

 

CUMPLE LO SOLICITADO POR EL MINISTERIO PÚBLICO Y FISCAL

A LA FISCALÍA DEPARTAMENTAL DE FRAY BENTOS

Nicolás GOLOVCHENKO VILLAGRÁN, compareciendo en relación con el NUNC 2023XXXXXX, al Sr. Fiscal DICE:

Que viene, a cumplir con lo solicitado por el Ministerio Público y Fiscal en relación con la audiencia celebrada en fecha 14 de junio del corriente, en mérito a lo siguiente:

I. ANTECEDENTES

1) En carpeta de investigación Fiscal individualizada con el número de NUNC 2023XXXXXX, la Fiscalía solicitó sean depositados en lugar seguro los objetos (documentos antiguos) por medio de los cuales se dio comienzo a las presentes actuaciones.
2) El compareciente Sr. Golovchenko Villagrán se ha encargado en este último tiempo de llegar a un acuerdo con los demás miembros referentes de la Sabrania a los efectos de llegar a un consentimiento de donde se van a depositar los mismos y en qué condiciones.
3) En los últimos días se arribó a la solución mencionada ut supra, donde el compareciente no solo acordó con quienes corresponde, en virtud de sus nexos y vinculación directa con los documentos propiedad de Basilio Lubkov y su familia (según emerge de Doc. "A"), sino que logró en conjunto con estos el estado actual de conservación para llevar a cabo el depósito de estos en un lugar seguro.
4) A la fecha, en dicha carpeta de investigación Fiscal no han surgido nuevas actuaciones, por tanto, cumplido lo solicitado, entendemos que las mismas deben cursar hacia el archivo (art. 100 del Código del Proceso Penal).

II. CUMPLIMIENTO DE LO SOLICITADO POR EL MINISTERIO PÚBLICO


5) Por medio del presente se cumple lo solicitado por el Ministerio Publico y Fiscal, adjuntando el acuerdo con considerandos y conclusión respecto a que el compareciente Golovchenko continuará con su labor ya emprendida de conservación, ordenación, inventario, catalogación, digitalización, copiado de seguridad, traducción del idioma ruso y publicación de los documentos del archivo espiritual, a los efectos de que todos los descendientes de la Comunidad Rusa Nuevo Israel puedan tener pronto acceso a su contenido, adjuntándose e individualizándose con la letra "A".
6) Concomitantemente, a los efectos de tener consonancia el acuerdo arribado con lo manifestado en el mismo, se adjuntan fotografías del acondicionamiento tanto del lugar actual, estado de conservación, como de dónde están depositados, así también del anterior estado de conservación cuando estaban en el templo, según fotografias que se adjuntan e individualizan con la letra "B", "C" y "D" respectivamente.
7) En cuanto al acuerdo arribado, si la Sede entiende necesario corroborar la autoría de este, se ofrecen la declaración de los firmantes a dichos efectos, a saber; la Sra. Sonnia Semiken Futin (C.I: XXXXXXXX), con domicilio real en la ciudad de Montevideo, Nicolás Golovchenko Villagrán (C.I: XXXXXXXX), con domicilio real en San Javier y la Sra. Clara Celia Chaparenko Semikin (C.1: XXXXXXXX) con domicilio real en San Javier.
8) Por lo expuesto, se tenga por cumplido lo solicitado por el Sr. Fiscal por audiencia celebrada en fecha 14 de junio con relación a los documentos antiguos.

III. EVIDENCIAS

A fin de acreditar los extremos invocados en el cuerpo de este escrito, se agregan como evidencias las siguientes:

DOCUMENTAL:
- Acuerdo arribado por los miembros referentes de la Comunidad Rusa Nuevo Israel (Doc. "A").
- Fotografias de acondicionamiento del lugar de depósito (Doc. "B").
- Fotografias del actual estado de conservación de los documentos en el Museo Casa Blanca (Doc. "C").
- Fotografias del estado anterior de conservación de los documentos en el templo. (Doc. "D").

IV. PETITORIO

Por lo expuesto, al Sr. Fiscal PIDO:

1) Me tenga por presentado, con la documentación adjunta.
2) Que se tenga por cumplido lo solicitado por el Ministerio Público y Fiscal en audiencia celebrada en fecha 14 de junio del corriente.
3) Que se archiven las presentes actuaciones en virtud de lo dispuesto por el art. 100 del Código del Proceso Penal.

Nicolás Golovchenko Villagrán

 

TEXTO DEL ACUERDO (Documento "A")

CONSIDERANDOS:

1. El archivo espiritual del templo Sabrania de la Comunidad Religiosa Rusa Nuevo Israel, en la Colonia Rusa San Javier, departamento de Río Negro, consiste esencialmente en: (a) documentos en papel propiedad del fundador y guía espiritual de la Comunidad, Sr. Basilio Lubkov, y de su familia residente en San Javier: documentos personales, escritos espirituales, Cantos de Sión, cartas personales, entre otros, en folios sueltos y en cuadernos, datables a partir de 1912; (b) documentos en papel propiedad del anterior encargado y custodio de dicho archivo, Sr. Mijaíl Futin: documentos personales, originales y copias de escritos doctrinales, Cantos de Sión, cartas personales, sermones, discursos, de diferentes procedencias, entre otros, en folios sueltos y en cuadernos. Casi todos manuscritos en idioma ruso antiguo, caligrafías en general de difícil lectura, frágil estado de conservación, en precarios paquetes de papel y carpetas sumando unos 15 kilos de peso.

2. Los documentos propiedad de Basilio Lubkov y de su familia residente en San Javier se encontraban desde 1914 en su residencia conocida como la Casa Blanca, donde se realizaban las primeras reuniones religiosas de la Colonia, actual Museo de la Diáspora Rusa, declarado de Interés Departamental desde 2010, Monumento Histórico Nacional desde 2011. En los años de 1930 los familiares de Lubkov, ausente en la URSS, trasladaron dichos documentos a la Sabrania en calidad de depósito, al verse obligados a desalojar la Casa Blanca por expropiación general de la Colonia San Javier, por lo cual el patrimonio material e inmaterial de la Sabrania y de la Casa Blanca está vinculado histórica y moralmente de manera indisoluble.

3. Gran parte del archivo, principalmente documentos propiedad de Basilio Lubkov y de su familia, fue a su vez retirada de la Sabrania en los años de 1980 por el Sr. Alejandro Kastarnov, nieto de Lubkov, para su mejor conservación en su domicilio particular. En la parte que quedó en la Sabrania también hay más documentos de Lubkov desmembrados que no fueron trasladados por Kastarnov pero que son parte integral del mismo fondo documental.

4. El 17 de mayo de 2008, por documento suscrito en el acto público de inauguración del Museo de la Diáspora Rusa “Casa Blanca”, la Sra. Ana Catalina Kastarnov, hija superviviente de Alejandro Kastarnov y bisnieta de Basilio Lubkov, donó al Sr. Nicolás Golovchenko Villagrán representando a dicho Museo, en calidad de donación perpetua, gratuita y sin restricciones de uso, toda la colección de documentos y objetos históricos que pertenecieron al Fundador Lubkov, así como también toda la colección de documentos y objetos históricos de propiedad de la Sra. Kastarnov, siendo restituidos así a su lugar de origen. Quedaron expresamente incluidos en esa donación el escritorio de madera y todos los originales de las fotografías, manuscritos, cartas, libros y objetos que pertenecieran al Señor Lubkov o a sus familiares, entregados al Museo previo a aquel acto, así como también todos los derechos de copyright sobre las reproducciones y publicaciones que de los mismos se realizaren, comprometiéndose el donatario al cuidado, exposición, estudio y perpetua conservación del material recibido.

5. El 21 de mayo de 2008, la Sra. María Lorduguín y la Sra. Adela Sinchenko, fieles de la Sabrania encargadas de las llaves en aquel momento, solicitaron al Juzgado de Paz de San Javier una inspección judicial del templo con motivo de su retiro de la actividad en el mismo, tras un período de dos años en que las celebraciones tradicionales en la Sabrania se mantenían suspendidas por motivos internos. Dicha inspección se efectuó al día siguiente, en la cual se redactó por primera vez un inventario de los objetos del templo, incluidos los documentos del archivo, que resulta necesariamente incompleto, genérico e inexacto, por cuanto fue elaborado por personas ajenas a su sentido espiritual y documental, y carentes de los conocimientos técnicos y del tiempo de examen imprescindibles para su correcta comprensión.

6. El 31 de mayo de 2008, luego que el Intendente Departamental de Río Negro Dr. Omar Lafluf en persona devolviera a los fieles las llaves de la Sabrania depositadas en la Junta Local de San Javier por las encargadas salientes, se pudieron retomar las celebraciones tradicionales en la Sabrania, encabezadas por la Sra. Nina Semikin Orlova, la Sra. Clara Chaparenko Semikin y el Sr. Mirón Volojov Gayvoronsky. También ese día se sumó a participar como miembro activo de la Sabrania Nicolás Golovchenko Villagrán, a quien desde entonces los fieles antes citados le han trasmitido la enseñanza de los salmos y cantos espirituales en idioma ruso, sobre los cuales viene haciendo desde hace años un formidable y ampliamente reconocido trabajo de investigación y difusión pública de forma totalmente honoraria, a través de registros sonoros y publicaciones bibliográficas, así como un minucioso estudio, traducción al español y conservación de documentos del archivo y su cotejo técnico con el inventario judicial existente.

7. El 6 de abril de 2017 la Sra. Sonnia Semikin Futin, nieta de Mijaíl Futin, encomendó a Nicolás Golovchenko Villagrán el desciframiento y traducción al español de escritos personales de su abuelo Mijaíl Futin, y desde entonces le ha hecho donación de documentos propiedad de dicho Sr. Futin relativos al archivo espiritual de la Sabrania, con el fin de que sean estudiados, traducidos y conservados en el Museo de la Diáspora Rusa “Casa Blanca”.

8. El libre acceso, la organización de las reuniones de culto y la posesión, tenencia y administración de la Sabrania, de las llaves y de todos sus objetos históricamente han estado a cargo de los fieles referentes que allí se reúnen. Ninguna autoridad pública, en cuanto tal, tuvo ni tiene injerencia sobre ello. Las llaves fueron últimamente facilitadas de buena fe a funcionarios municipales con el único fin de simplificar su acceso a la limpieza y mantenimiento del edificio y al ingreso de turistas. En ningún modo eso implica que se le traspasó a ninguna autoridad pública los derechos antes reseñados, ni que se haya renunciado a ellos.

9. En octubre de 2022, por primera vez en la historia la Sabrania fue víctima de vandalismo, hurto y profanación, de forma continuada durante varios días, luego de lo cual quedó hasta el presente con algunas de sus ventanas sin vidrios y abiertas como las dejó el perpetrador de los daños, permitiendo fácil acceso desde el exterior y poniendo en riesgo la integridad del edificio y de los objetos del interior. Lo cual motivó que en el mes de abril del presente año Nicolás Golovchenko Villagrán, en su calidad de miembro referente activo de la Sabrania, asumiera la responsabilidad de poner en resguardo los documentos principales del archivo espiritual, los cuales se encuentran al día de hoy debidamente ordenados, acondicionados en fundas de protección y en proceso de catalogación, traducción y digitalización en el Museo de la Diáspora Rusa “Casa Blanca”.

CONCLUSIÓN:

Por todo lo expuesto, acordamos que el Sr. Nicolás Golovchenko Villagrán, como referente activo de la Sabrania y legítimo continuador de la obra iniciada por Mijaíl Futin y Alejandro Kastarnov, continúe como desde hace 15 años y hasta ahora sin ningún impedimento ni molestias de ninguna clase en su labor ya emprendida de conservación, ordenación, inventario, catalogación, digitalización, copiado de seguridad, traducción del idioma ruso y publicación de los documentos del archivo espiritual, para que estén a salvo de manos profanas y ajenas a su sentido espiritual, y que todos los descendientes de la Comunidad Rusa Nuevo Israel puedan tener pronto acceso a su contenido y conocer por fin una parte totalmente inédita y oculta de su historia ancestral.

[SIGUEN FIRMAS]

 
Nuestra Casa no recibe subvenciones del Estado, organismos públicos o privados, partidos políticos, empresas, asociaciones, iglesias ni particulares. Sus actividades, salvo que se indique expresamente lo contrario, se realizan mediante el patrimonio personal de su Fundador.
 
© 2024 Museo de la Diáspora Rusa "Casa Blanca"
Los textos y fotografías se pueden citar indicando la fuente.
 

jueves, 15 de agosto de 2024

Nota de 9/6/2023 presentada a Fiscalía Departamental de Fray Bentos por fieles referentes de la Sabrania de Nuevo Israel

Nota presentada a Fiscalía Departamental de Fray Bentos por fieles referentes de la Sabrania de Nuevo Israel en defensa de Nicolás Golovchenko Villagrán ante denuncia calumniosa y extorsiva del funcionario público municipal Leonardo Martínez Porro y cómplices.

Fechado 9/6/2023. Agregado a carpeta investigativa del Fiscal Dr. Hugo Villanueva (Fiscalía Departamental de Fray Bentos) el 13/6/2023.

 

San Javier, 9 de junio de 2023

A quien corresponda:

 
El edificio conocido como Sabrania en la Colonia Rusa San Javier, fue construido de forma comunitaria a principios de los años 1930 por nuestros antepasados rusos fieles de la religión “Nuevo Israel” como lugar para sus reuniones espirituales. El solar para su construcción fue aportado por nuestros antepasados Mijailiukov Semikin.

La Sabrania se construyó para sustituir la pérdida de la Casa Blanca, expropiada por el Estado Uruguayo. La Casa Blanca era la vivienda del jefe espiritual de “Nuevo Israel”, Basilio Lubkov, donde se hacían las primeras reuniones religiosas y donde se conservaba originalmente todo su archivo personal y espiritual, el cual los familiares de Lubkov (ausente) trasladaron a la Sabrania en calidad de depósito, al tener que desalojar la Casa Blanca. Por lo cual el patrimonio material e inmaterial de ambos lugares está vinculado histórica y moralmente de manera indisoluble.

Desde entonces, las llaves, el libre acceso, la organización de las reuniones de culto y la posesión, tenencia y administración de la Sabrania y de todos sus objetos siempre estuvo a cargo de los fieles referentes que allí nos reunimos. Ninguna autoridad pública, en cuanto tal, tuvo ni tiene injerencia sobre ello. Sólo una vez se intentó desplazarnos, en el año 2008, cuando la Intendencia obtuvo las llaves de la Sabrania y aprovechando esa circunstancia pretendió hacerse cargo del contenido y manejo del templo y usar el edificio para trasladar allí el museo municipal, lo que nada tiene que ver con el sentido y el uso original de este lugar sagrado.

Cuando sucedió aquel intento de sustituir nuestra posesión inmemorial y nuestro derecho consuetudinario insoslayable sobre este lugar sagrado, a la primera persona que recurrimos para solicitarle su apoyo y ayuda fue al Sr. Nicolás Golovchenko Villagrán. Él fue quien redactó, a nuestro ruego, las cartas de apoyo para recolectar firmas en San Javier, Fray Bentos, Young y Montevideo, y gestionó y colaboró junto con nosotros en la recolección de firmas y en muchas de las acciones ante la prensa, autoridades, involucrados en el proyecto y población en general.

Hasta que felizmente, dado el masivo apoyo a nuestro justo reclamo, en el mismo acto de inauguración del Museo Casa Blanca, fundado por Nicolás el 17 de mayo de 2008, el propio Intendente Departamental en persona anunció a los fieles allí presentes su desistimiento del proyecto y pocos días después devolvió las llaves de la Sabrania a sus legítimos poseedores, en las personas de doña Nina Semikin (fallecida en 2019), su hija Clara Chaparenko (abajo firmante) y don Mirón Volojov (fallecido en 2012).

Desde entonces, hemos vuelto a recuperar el libre acceso al templo y reanudar nuestras reuniones tradicionales. Y como no podía ser de otra manera, hemos recibido con agradecimiento y aprecio e integrado a Nicolás como miembro del grupo de fieles de la Sabrania, en cuyas actividades ha participado muy comprometidamente en los últimos 15 años y hasta el presente.

Hasta el punto de que en todos estos años le hemos trasmitido la enseñanza de nuestros salmos y cantos espirituales en idioma ruso, sobre los cuales viene haciendo desde hace años un formidable y ampliamente reconocido trabajo de investigación y difusión pública de forma totalmente honoraria, a través de registros sonoros y publicaciones bibliográficas. Para todo esto, Nicolás siempre ha tenido nuestra absoluta confianza para manejar las llaves de la Sabrania y tenerlas a su cargo en muchísimas oportunidades. Nicolás es hermano de la comunidad de fieles y actualmente el único referente varón de la Sabrania en cuanto sucesor de don Mirón Volojov desde 2012, ocupando desde entonces el primer asiento de los varones del coro, respetado pacífica, pública y notoriamente, tanto que siempre hemos delegado en él la conducción de ceremonias y cantos, pronunciar discursos y palabras de bienvenida tanto en español como en ruso, así como diferentes cuestiones administrativas y organizativas del templo. También hemos confiado en él en muchas oportunidades para que estudie y custodie muchos de los documentos de nuestro archivo sagrado, tanto fotografías como documentos, y que efectúe las acciones que entienda más convenientes para su mejor conservación, en vistas de que a la Sabrania están entrando últimamente muchas excursiones de turistas y personas ajenas a nuestro culto, casi siempre en nuestra ausencia. De todo lo cual Nicolás ha dado excelentes muestras de idoneidad y conocimientos, al haber efectuado traducciones del idioma ruso, copias de seguridad, numeración, reubicación, etc., de muchos de los antiguos documentos casi ilegibles y cada vez más deteriorados y atacados por insectos, humedad, luz, polvo, etc., que permanecen hace décadas totalmente desconocidos incluso para nosotros mismos en nuestro templo.

Nuestro archivo sagrado estuvo originalmente a cargo y fue acondicionado y en gran parte copiado pacientemente a mano por el fiel de la Sabrania Sr. Mijaíl Futin (abuelo de una de las abajo firmantes) en los años 1940-1950, quien aportó documentos de su propiedad, incluidos los documentos que Andréi Poiarkov (sucesor espiritual de Lubkov) le regaló personalmente junto con la misión de copiarlos y custodiarlos. Pero el trabajo de Futin quedó inconcluso por su prematura muerte. Gran parte del archivo, principalmente documentos pertenecientes a Lubkov, Poiarkov y sus familiares, fue retirada de la Sabrania en los años 1980 por el Sr. Alejandro Kastarnov (nieto de Lubkov) para su mejor conservación en su domicilio particular, y luego donada con todos sus derechos (incluido el escritorio donde trabajaron Lubkov, Poiarkov y Futin) por la hija de Kastarnov en 2008 al Museo Casa Blanca, es decir, restituida a su lugar de origen. En la parte que quedó en la Sabrania también hay algunos documentos de Lubkov desmembrados que no fueron trasladados por Kastarnov pero que son parte integral del mismo fondo documental Lubkov-Kastarnov donado en 2008 al Museo Casa Blanca.

Por todo lo cual es nuestra voluntad que el Sr. Nicolás Golovchenko Villagrán, como referente activo de la Sabrania y legítimo continuador de la obra iniciada por Mijaíl Futin y Alejandro Kastarnov, continúe como hasta ahora sin ningún impedimento ni molestias de ninguna clase en el culto de nuestro templo y en su labor ya emprendida desde mucho tiempo atrás, de conservación, ordenación, inventario, catalogación, digitalización, copiado de seguridad, desciframiento, traducción del idioma ruso y publicación de los documentos de nuestro archivo, para que todos nuestros documentos sagrados estén a salvo de manos profanas y ajenas a su sentido espiritual, y que todos los descendientes podamos tener pronto acceso a su contenido y conocer por fin una parte totalmente inédita y oculta de nuestra historia ancestral. Sus méritos y capacidades profesionales y cualidades personales públicamente demostrados desde hace más de 15 años son la mejor garantía de la confianza que nos merece para esta tarea, y somos conscientes de que es la única persona capacitada para cumplirla con éxito.

De lo dicho se demuestra que Nicolás ha actuado una vez más con responsabilidad y valentía en defensa de nuestro patrimonio espiritual ante la situación de peligro inminente en la que se encontraba en los últimos meses. En octubre pasado la Sabrania sufrió el ingreso de una persona de la localidad con varios antecedentes penales por homicidio y otros, quien aprovechó el estado de deterioro de las ventanas para ingresar al local, hurtar y vender para su beneficio la vajilla que usamos para nuestros ágapes (una parte de la cual era propiedad del mismo Nicolás), y profanó el lugar sagrado para pernoctar sobre la mesa de los almuerzos, donde antiguamente se depositaban los ataúdes para los funerales en el templo. Así fue encontrado cuando una guía turística entró al día siguiente a la Sabrania con una excursión de turistas que presenciaron el indigno espectáculo. Los objetos hurtados nunca fueron recuperados.

Cabe aclarar que en los últimos meses las llaves de la Sabrania fueron facilitadas por nosotros de buena fe a funcionarios municipales con el único fin de simplificar su acceso a la limpieza y mantenimiento del edificio y al ingreso de turistas, tareas en las cuales por nuestra edad, estado de salud y ocupaciones no nos era posible por el momento atender con asiduidad. En ningún modo eso implica que se le traspasó a ninguna autoridad pública nuestros derechos antes reseñados, ni que hemos renunciado a ellos.

Por motivos familiares, Nicolás estuvo ausente de la localidad por bastante tiempo a fines de 2022 y comienzos de 2023, y todo ese tiempo estuvo muy preocupado por el hurto de la Sabrania que se produjo en su ausencia, y la suerte de los demás objetos, especialmente los documentos, de los cuales él es la única persona que conoce su contenido y su sentido espiritual y documental. Por lo cual hoy comprendemos cabalmente su sorpresa e indignación cuando al pasar en abril por la Sabrania a plena luz del día, se encontró todavía con un estado de deterioro y abandono incomprensible, que aparentaba haber sido víctima de un nuevo hurto. Todas las ventanas abiertas y sin vidrios, algunas tapadas por nylon rotos, el baño con el candado violentado, abierto y sucio, vidrio roto en la puerta principal, etc. etc. La ventana por donde entró el ladrón en octubre quedó abierta en las mismas condiciones, sin ninguna medida de precaución, por lo que Nicolás decidió sin más demoras poner en resguardo al menos los documentos principales del templo.

Al mismo tiempo, reconocemos que su accionar espontáneo dejó de manifiesto la falta total de seguridad del local, que comparte fondo con la Seccional 5a., y que ninguna otra persona hizo nada al respecto en todos estos meses.

Con todo lo cual concluimos que el Sr. Nicolás Golovchenko Villagrán actuó legítimamente y con toda autoridad moral defendiendo de un peligro inminente el templo del cual es referente, como si fuera su propia casa, por lo que una vez conocida su acción, motivaciones y resultados, entendemos absolutamente improcedente que se le pretenda perseguir y extorsionar de forma maliciosa y temeraria con una demanda penal ni con ninguna otra medida mortificante en nuestro nombre, en cuanto su acción heroica sólo merece nuestro sincero agradecimiento.

FIELES REFERENTES DEL GRUPO RELIGIOSO “NUEVO ISRAEL” DE LA SABRANIA DE SAN JAVIER:

[Siguen firmas]

 
Nuestra Casa no recibe subvenciones del Estado, organismos públicos o privados, partidos políticos, empresas, asociaciones, iglesias ni particulares. Sus actividades, salvo que se indique expresamente lo contrario, se realizan mediante el patrimonio personal de su Fundador.
 
© 2024 Museo de la Diáspora Rusa "Casa Blanca"
Los textos y fotografías se pueden citar indicando la fuente.
 

sábado, 10 de diciembre de 2016

"Los hombres de las fotografías", por Anahí Acevedo Papov


Artículo publicado originalmente en:



Un edificio construido por colonos rusos en Uruguay esconde más de cien cánticos religiosos antiguos transmitidos de generación en generación. Los “stijy”, como estos son denominados, representan las penurias, la fe y los logros de 300 familias. Para que este legado no perezca, un integrante de esta comunidad religiosa impulsó una recopilación a través del coro De Profundis.

Por Anahí Acevedo Papov.


A 13.300 kilómetros de la ciudad de Moscú, en un rincón de un pueblo de Uruguay, una casa blanca, alta y robusta esconde dentro de sus paredes el legado de 300 familias rusas. Construida en 1933 por inmigrantes del Cáucaso, la “Sabrania” constituye el vestigio de una religión perseguida en la región eslava entre mediados del siglo XIX y principios del XX. A más de cien años del arribo de sus fundadores a tierras uruguayas este lugar de culto intenta abrirse paso en la sociedad para no perecer en el olvido.

La denominación de “Sabrania” deriva de una palabra rusa que hace referencia a “reunión”. Este lugar conformaba el punto de encuentro de los creyentes de la “Nueva Israel” una corriente religiosa surgida a mediados del siglo XIX en la Rusia zarista. La Nueva Israel fue gestada por “el apóstol” Perfenti Katasonov, bajo las ideas de Habbakuk Kopylov (también considerado apóstol) un humilde agricultor que se destacaba por su piedad, propulsor del movimiento «Bogomoly» (Los que rezan a Dios).

Quienes eran seguidores de esta corriente eran, en su mayoría, agricultores que rechazaban a la Iglesia Ortodoxa y a los íconos rusos. Por el contrario, los fieles creían firmemente que Dios estaba “donde se hace el bien”, y se alejaban de la idea de contribuir con dinero a una autoridad para que sus pecados sean purgados.

Sobre una de las calles paralela al río Uruguay, en el pueblo de San Javier –ubicado en el departamento de Río Negro– se levanta una estructura que se diferencia del resto de las casas de la colonia. Es sensiblemente mayor y sus muros son bombés. En su fachada, un cartel en español y cirílico anuncia la unión de dos culturas: la rusa y la uruguaya.

Una vez que su entrada es sorteada y se adentra en la edificación, lo único que queda es admirar. Sus paredes están repletas de fotografías de principios del siglo XX, enmarcadas con ribetes en cuadros antiguos. Algunas de ellas poseen debajo una inscripción con sus nombres. Pertenecen a quienes, algún día, rendían culto a su fe en ese lugar; un grupo de inmigrantes rusos integrantes de la comunidad Nuevo Israel.

Si bien la mayoría de las fotos están en blanco y negro –algunos sí se encuentran pintados a color– cada visitante intenta sacarle el máximo rédito a la observación. En las imágenes, por lo general, las mujeres llevan pañuelos sobre su cabeza. Los hombres, un bigote prominente.

Los ojos de los retratados les hablan al visitante, intentan salir del cuadro para expresar cuánto sufrimiento y penurias pasaron. Con qué valentía soportaron durante tres meses un viaje en barco, cuánta hambre, cuántas muertes lloraron, cuán agradecidos están a la nueva tierra que los recibió. Asimismo parecen dar testimonio de una fidelidad que portaron con orgullo.

Todas las fotografías que cuelgan de sus paredes fueron donadas. Además de ellas, dentro de la Sabrania se conservan álbumes de fotos que ilustran recuerdos memorables de la colonia, como la compra del primer auto de San Javier, o el arribo del entonces presidente uruguayo Luis Batlle Berres, a quien se le obsequió un pan especialmente horneado, una costumbre rusa que simboliza la abundancia y la hospitalidad.

Los retratados ya no están. Sólo quedan las fotos, la estructura, el legado de su cultura, la tradición, y un pueblo que tiene una identidad propia.

Nuevos destinos

El tercer apóstol de esta comunidad rusa fue Basilio Lubkov, un hombre que fue el encargado de guiar a las familias creyentes a la tierra prometida, el Israel al que hace referencia la Biblia.

Lubkov tomó el mando de esta comunidad en un momento donde las bases de la sociedad rusa parecían tambalearse. Gracias a su condición de visionario, pudo prever que los siguientes años se daría un quiebre en la historia. La revolución bolchevique y las dos guerras mundiales así lo confirmaron. Fue debido a esto que, sumado a una persecución religiosa, a principios del siglo XX comenzó a buscar nuevos destinos.

La mitad de este grupo emigró a Canadá. El otro destino elegido fue Uruguay. El presidente uruguayo de ese entonces, José Batlle y Ordoñez, en el afán de poblar la campaña de personas con conocimientos de agricultura, eligió a este puñado de hombres y mujeres para desarrollar el país.

Finalmente, tras largas esperas e inconvenientes, el 27 de julio de 1913 trescientas familias desembarcaron en las costas provechosas del río Uruguay, a 400 kilómetros de Montevideo, sobre tierras fértiles. De esta forma, de la mano con la fundación de la colonia de San Javier, se dio lugar al mestizaje de la cultura rusa con la uruguaya, algo que permanece hasta nuestros días y que muchos de los descendientes de aquellas familias hacen de ella su diario vivir.

Los rusos introdujeron el girasol a Uruguay y fueron importantes productores de semillas, las cuales reservaban en un galpón de piedra que construyeron para este fin. Asimismo, se levantó un molino harinero donde procesaban el trigo que cosechaban. No obstante, el mantenerse lejos de su tierra no fue motivo para el olvido del fundamento de su vida. Más allá de las extenuantes horas de trabajo en el campo, los inmigrantes no dejaron de lado su fe. Cada domingo la comunidad se reunía para dar lugar a su culto religioso, llevado a cabo por Lubkov.

En un primer momento, el sitio de encuentro fue la casa donde residía el cabecilla –también denominado Pápa, puesto que era visto bajo una mirada de paternidad– y luego la misma tuvo lugar en el galpón de piedra. Allí se desarrollaban sermones y se entonaban cánticos religiosos compuestos por el líder. Estos cantos, o “stijy”, estaban relacionados a fragmentos bíblicos y a enseñanzas de la vida en general, sobre todo, a las penurias pasadas hasta desembocar en tierras del hemisferio sur.

Los seguidores de la fe concurrían al culto, desde las chacras donde vivían, distantes, en algunos casos, de varios kilómetros. A pesar de que había quienes  se trasladaban en carros rusos, otros lo hacían a pie cada domingo, sin falta alguna. Empero, el carácter de Lubkov lo llevó a tomar nuevos rumbos en 1926 y, considerando que su trabajo ya había sido realizado, retornó a su tierra natal. El culto quedó bajo responsabilidad de Andrés Poiarkov en un primer momento, y más tarde de Mirón Gayvoronsky, ambos hombres fieles a Lubkov.

Una nueva sede

Habían transcurrido siete años desde la partida del “Pápa” a la lejana Rusia. Una clara mañana, mujeres con pañuelos se embarraban las manos para levantar paredes. A pesar del arduo trabajo, mostraban su alegría entonando “stijys”.

Era la construcción de un lugar que serviría exclusivamente para congregarse, y que continuaría en pié muchos años más, inclusive cuando llegase la modernización a la colonia. En 1933 la Sabrania fue levantada bajo una técnica rusa de construcción que conlleva barro y paja.

Por otro lado, aunque no se maneja una fecha exacta, se estima que en 1937 Lubkov fue asesinado en una Isba en Siberia. Con motivo de su fallecimiento sus seguidores en Uruguay agregaron un nuevo cántico a la lista, escrito especialmente para su ocasión. Traducido del ruso al español, parte de su letra dice: “Están lejos tú y tu tumba, lloraremos lágrimas emotivas por tu pérdida”.

A medida que el tiempo pasaba y los líderes fallecían, la cultura rusa se mestizaba aún más con la uruguaya, disolviéndose en algunos casos, creando una nueva, en otros. No obstante, la actividad en la Sabrania seguía presente. Incluso durante la época de facto en Uruguay (1973 – 1985) y, a pesar de que San Javier fue un punto duramente perseguido por los militares, el culto siguió teniendo su lugar.

Dos años sin la llave

Actualmente, la Sabrania abre sus puertas dos veces por año. El 31 de mayo para celebrar la liberación de Lubkov en Rusia, con motivo del nacimiento del hijo de Zar, antes de arribar a Uruguay. La otra fecha es el 27 de julio, cuando todos los años se celebra un nuevo aniversario del desembarco de los rusos en el río Uruguay.  Al día de la fecha, el cántico realizado en honor a la muerte de Lubkov es el primero que se entona en este sitio cuando ocurre una reunión.

Empero, el lugar no tuvo una actividad ininterrumpida. Durante dos años debió cerrar sus puertas. Luego de Mirón Gayvoronsky, la llave del edificio pasó, durante las décadas, de mano en mano, hasta que, por diferencias de la comunidad, esta desembocó en la intendencia del departamento. Finalmente, en 2008 se retomó la actividad.

Emoción

Clara Chaparenko Semikin es hija de Nina Semikin Orlova, la persona descendiente de los rusos inmigrantes más longeva de San Javier, y quien posee la llave de la Sabrania. Sin embargo, es Chaparenko la encargada de abrir el lugar a los visitantes, debido a que su madre, con casi 96 años, se ve imposibilitada de realizar esa tarea. La hija de Semikin recuerda especialmente el día en que la llave fue recuperada.

“Fue el 27 de mayo. Faltaban unos días para que se celebrara el 31 de mayo y nosotros queríamos sí o sí hacer una reunión, entonces resolvimos realizarla afuera, ya que adentro no podíamos entrar. Cuando el intendente de Río Negro, Omar Lafluf, se acercó a entregarnos la llave de la Sabrania. ¡Con qué emoción la recibimos!”, declaró en entrevista para esta nota.

Por su parte, Nicolás Golovchenko Villagrán, director del Museo Casa Blanca de San Javier, integrante de la Sabrania y descendiente de los colonos rusos, registró ese momento en el Semanario “Zona Oeste” de Río Negro, el 6 de junio de 2008.

En el artículo referido, menciona: Luego de más de dos años sin reuniones en el templo, sus paredes volvieron a resonar con los antiguos cantos religiosos. Sentí una gran emoción de participar en esta ceremonia histórica en el mismo lugar donde mis antepasados adoraban a Dios: allí está el retrato de mis tatarabuelos Román Luchilin y Praskovia Salnikov; allí resonó la voz de otro Nicolás Golovchenko (hermano de mi bisabuelo) que cantaba como los ángeles, según dicen quienes lo conocieron”.

Un tesoro a resguardo

Las personas que actualmente entonan los cantos son, aproximadamente, ocho. El repertorio que se conserva tiene más de cien cánticos y se transmiten de generación en generación. Sin embargo, la mayoría de estas personas son mayores y no ha habido un número importante de ingresos a esta comunidad.

Una vez que falten en el pueblo quienes hoy realizan la tarea de entonarlos, se perderá una cultura de más de cien años. Motivado por esto, uno de los integrantes, Nicolás Golovchenko Villagrán, está llevando a cabo una tarea de recuperación.

Golovchenko es el responsable del “Registro de los Cantos Religiosos Rusos de la Sabrania de San Javier (Río Negro)”. Este proyecto fue premiado por el Fondo Concursable para la Cultura (Ministerio de Educación y Cultura) en la Convocatoria 2010, e involucra la participación del Ensemble Vocal e Instrumental “De Profundis”, bajo la dirección de la Maestra Cristina García Banegas, quienes interpretan algunos de los cantos rusos de la Sabrania. Estos cantos, interpretados por el Ensemble De Profundis en el marco del proyecto, están siendo registrados en CD y saldrán al público en breve.

Para perpetuar

El lugar de culto aparece en los primeros recuerdos de Chaparenko, quien relató sus memorias respecto a las visitas a este sitio. “Yo llevaba a mi bisabuelo a la Sabrania, y me queda afuera jugando mientras se cantaba. Pero siempre había un canto que se entonaba al final, entonces cuando lo escuchaba iba a buscar a mi bisabuelo. Los más viejitos de entonces, al verme, me daban moneditas para incentivarme a que siguiera yendo, pero sin moneditas yo iba igual, siempre me gustó”,  narró.

Chaparenko señala la importancia de concurrir a este lugar para no perder sus raíces. “Es lo único que nos queda” advierte, y hace referencia a que conforma el patrimonio de los antepasados. “Hay que conservarlo, venir dos veces por año no es mucho”, reconoce.

En los días de festejos, cuando la Sabraña abre sus puertas, acuden a visitarla descendientes de los hombres de esta comunidad. Algunos encuentran a sus abuelos o bisabuelos en las fotografías, logrando una emoción particular, puesto que en algunos casos es la primera vez que ven el rostro de su familiar.

No obstante, para comprender la raíz del sentimiento por la Sabrania es necesario ser testigo de la entonación de un “stijy” dentro de sus paredes. Cuando este momento ocurre, las fotografías vuelven a tomar protagonismo. Los rostros retratados parecen reconocer el idioma y el significado de su cántico, y si se mira más detalladamente, parecen mostrar orgullo por su comunidad.

Empero, sólo basta aguardar que dentro de aquel edificio sigan resonando esos cantos durante el tiempo suficiente como para que nunca sea olvidado aquello que significó la pasión y la misión de 300 familias rusas en tierras uruguayas.

© 2016 Texto y foto: Anahí Acevedo Papov.


domingo, 31 de julio de 2011

Ensemble Vocal e Instrumental DE PROFUNDIS cantó en la Sabrania de San Javier


También en el marco de los festejos del 98º Aniversario de Fundación de la Colonia Rusa San Javier, el Fundador del Museo, Nicolás Golovchenko Villagrán, presentó la primera etapa del Proyecto: “Registro de los Cantos Religiosos Rusos (inéditos) de la Sabrania de San Javier”, el cual fue premiado por los Fondos Concursables para la Cultura (Ministerio de Educación y Cultura) en la convocatoria 2010-2011.

Este Proyecto cuenta con la participación muy especial del Ensemble Vocal e Instrumental DE PROFUNDIS, bajo la dirección de la Maestra Cristina García Banegas, quienes aceptaron gustosos este gran desafío, y por primera vez se presentaron en San Javier, demostrando una vez más su insuperable calidad artística y calidez humana. 


Nuestro Proyecto consiste en la ejecución y registro digital de algunos de los antiguos cantos religiosos rusos de la Comunidad Cristiana Rusa “Nuevo Israel, fundadora de la Colonia Rusa San Javier en Uruguay. Estos cantos fueron compuestos en Rusia antes de 1912 y en San Javier a partir de 1913 por integrantes de “Nuevo Israel”. Son cantos inéditos que se han transmitido de generación en generación de forma oral en la comunidad de San Javier.

Al día de hoy, un muy pequeño grupo de ancianos sanjavierinos, encabezados por doña Nina Semikin, don Mirón Volojov y Clara Chaparenko, los han conservado en su memoria y los han transmitido al joven Nicolás, quien a su vez los ha presentado al Ensemble Vocal DE PROFUNDIS para su estudio y posterior interpretación.
 


A las 15 horas numeroso público, encabezado por la Subsecretaria de Educación y Cultura María Simon, autoridades departamentales y diplomáticas, se congregó en la Sabrania (templo ruso de los fundadores de San Javier) para asistir a la presentación de los 5 primeros cantos del Proyecto, cada uno presentado al público y traducido al español por Nicolás Golovchenko Villagrán.

Las magistrales interpretaciones del Ensemble DE PROFUNDIS tuvieron la innovación de acompañamiento musical, a cargo de García Banegas en armonio. El resonar de las voces corales, en lengua rusa antigua, creó una emotiva atmósfera místIca que provocó lágrimas en la mayoría de los presentes, especialmente en los más ancianos, que se sintieron transportados a las primeras reuniones religiosas de sus padres y abuelos, celebradas antaño en este mismo templo.



Al terminar la emotiva actuación, la Viceministra María Simon reflexionó: “Vinimos a escuchar música, pero fue mucho más, porque fue una reflexión sobre nuestra condición de mortales, que nos hace humanos, y sobre la cultura que va más allá de nosotros, que recibimos como herencia de nuestros ancestros y que vamos a transmitir a los que vendrán después.”

Por su parte, el Intendente de Río Negro Dr. Omar Lafluf expresó: “Aquí hay personas de distintos orígenes, en un sitio místico; estamos juntos en un día memorable”.

El Proyecto continuará con la preparación de más cantos, la edición de un CD y presentaciones en otras ciudades del país.




© 2011 Museo de la Diáspora Rusa "Casa Blanca"
© Fotos: Juan José Pérez Caridad
Los textos y fotografías se pueden citar indicando la fuente.

sábado, 31 de mayo de 2008

La Sabrania de San Javier no está muerta


Artículo publicado en el Semanario "ZONA OESTE" de Río Negro (6 de junio de 2008)

Por: Nicolás Golovchenko Villagrán
Director del Museo "Casa Blanca" de San Javier

El pasado 31 de mayo se celebró en el Templo ruso de San Javier la primera “sabrania” (reunión) luego que el Grupo Religioso recuperara las llaves del edificio. El Intendente de Río Negro, Dr. Omar Lafluf, en reunión mantenida en nuestra Casa Blanca el pasado 17 de mayo, se había comprometido ante nosotros a la devolución de las llaves de la Sabrania a los señores del Grupo Religioso, compromiso que se cumplió la semana pasada, de manos del propio Intendente.

Felizmente, las llaves llegaron a tiempo para celebrar el clásico 31 de mayo, fecha de fiesta en el calendario de los viejos rusos de San Javier, que conmemoraban en ese día la liberación de su guía religioso, Vasili Lubkov.

Luego de más de dos años sin reuniones en el templo, sus paredes volvieron a resonar con los antiguos cantos religiosos. Sentí una gran emoción de participar en esta ceremonia histórica en el mismo lugar donde mis antepasados adoraban a Dios: allí está el retrato de mis tatarabuelos Román Luchilin y Praskovia Salnikov; allí resonó la voz de otro Nicolás Golovchenko (hermano de mi bisabuelo) que cantaba como los ángeles –según dicen quienes lo conocieron.

Entre las personas mayores asistieron: las señoras Semikin Orlova, Chaparenko, Sevrukov de Capurro, Norik, Litvinov, Burakov, Subotin, Plotnikov, Bondarenko, Milsev, Duque, los señores Volojov, Semikin, Zavalkin, Shevchenko (venido especialmente de Young) y Litvinov, entre otros. Nicolás Gilsov, con sus 90 años, se excusó de su ausencia con un emotivo saludo (que leí en su nombre), a pesar de que ya nos había acompañado en la reciente inauguración del Museo Casa Blanca. En total éramos casi 40 personas, tres generaciones de descendientes de rusos y de amigos de la Sabrania, en una reunión fraterna y alegre, como las que se hacían antaño.

Don Mirón Volojov Gayvoronsky (nieto y continuador de Mirón Gayvoronsky en cuanto a su trabajo en la Sabrania) pronunció unas breves palabras alusivas a la ocasión. Se cantaron los solemnes “stijy” (himnos religiosos) que los mayores aún recuerdan; se habló algo en ruso; se comentaron los textos y las viejas tradiciones, que los más jóvenes escuchamos con atención. Al final, se armaron largas mesas donde se sirvieron las ricas comidas tradicionales y bebidas que cada uno de nosotros había llevado para compartir. No se olvidó un canto en memoria de la señora de Shevchenko, fallecida un 31 de mayo.

La genuina tradición rusa de San Javier renació con fuerza y espíritu de comunidad en ese día inolvidable, y se mantendrá viva de ahora en adelante con reuniones todos los domingos, como se hacían en los viejos tiempos, a las cuales estamos todos invitados.



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© 2008 Museo de la Diáspora Rusa "Casa Blanca"
Los textos y fotografías se pueden citar indicando la fuente.